Ojo seco en verano: por qué aumentan las molestias oculares y cómo prevenirlas

El calor, el aire acondicionado, la deshidratación y el cloro de las piletas pueden agravar el síndrome de ojo seco, una afección frecuente que afecta la calidad de vida durante el verano.

Ojo seco en verano: por qué aumentan las molestias oculares y cómo prevenirlas

El verano suele asociarse con descanso, actividades al aire libre y bienestar, pero para muchas personas también trae molestias persistentes en los ojos, como ardor, picazón, enrojecimiento o sensación de arena. Estos síntomas suelen estar vinculados al síndrome de ojo seco, una afección común que puede intensificarse con los cambios estacionales y ciertos hábitos propios de esta época del año.

“La sequedad ocular aparece cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o cuando la película lagrimal se evapora demasiado rápido”, explicó Florencia Valvecchia, médica especialista en Oftalmología, subespecialista en superficie ocular e infectología, e integrante del Consejo Argentino de Oftalmología. Las lágrimas, señaló, no solo hidratan sino que también protegen al ojo de bacterias, polvo, polen y otros agentes irritantes.

Qué es el ojo seco y cuáles son sus síntomas

Las lágrimas están compuestas por distintos elementos que deben mantenerse en equilibrio. Cuando este sistema se altera, la superficie ocular queda expuesta y aparecen las molestias. Según el Consejo Argentino de Oftalmología, los síntomas más frecuentes incluyen:

  1. Sensación de sequedad, ardor o picazón
  2. Enrojecimiento ocular
  3. Sensación de cuerpo extraño o arena
  4. Mucosidad alrededor de los ojos
  5. Visión borrosa, especialmente al leer
  6. Mayor sensibilidad a la luz

“Muchas personas naturalizan estos síntomas, pero cuando persisten pueden afectar actividades cotidianas como leer, manejar o usar pantallas”, advirtió Valvecchia.

Factores del verano que empeoran la sequedad ocular

Durante los meses de calor, existen desencadenantes específicos que agravan el ojo seco:

  1. Aire acondicionado y ventiladores, que reducen la humedad ambiental y favorecen la evaporación de la lágrima.
  2. Deshidratación, ya que el agua es un componente esencial de las lágrimas.
  3. Humo y contaminación ambiental, que irritan la superficie ocular.
  4. Piletas con cloro, que alteran la película lagrimal y aumentan la irritación.


Recomendaciones para cuidar los ojos en verano

Entre las principales medidas preventivas, los especialistas recomiendan:

  1. Mantener una hidratación adecuada.
  2. Evitar el aire frío dirigido directamente a los ojos.
  3. Usar anteojos de sol con filtro UV para proteger del viento y el polvo.
  4. Aplicar lágrimas artificiales antes y después de nadar.
  5. No usar lentes de contacto en piletas.
  6. Realizar pausas frecuentes al usar pantallas.

“Las gotas lubricantes ayudan, pero no siempre son suficientes. Si los síntomas persisten, es fundamental consultar al oftalmólogo para evitar complicaciones”, señaló Valvecchia.

Una afección que no debe subestimarse

El ojo seco no es solo una molestia pasajera. Cuando no se trata, puede derivar en inflamación crónica y lesiones en la superficie ocular. “Detectarlo a tiempo permite evitar que el problema se vuelva permanente”, concluyó la especialista.

Durante el verano, el cuidado ocular es tan importante como la protección solar. Ver bien también es parte del bienestar.

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NoticiasD

30 Enero 2026