
Después de que el Banco Central bajara la tasa de referencia de los plazos fijos (del 70% al 60% nominal anual), los bancos hicieron lo propio con sus clientes y sus depósitos a plazo fijo a 30 días de plazo. En línea con la baja de la autoridad monetaria, los principales diez bancos del país disminuyeron en torno a 10 puntos porcentuales sus tasas.
El recorte se suma a una serie de retrocesos que resultaron de las decisiones de política monetaria y de la eliminación de las normas que ponían un piso al rendimiento que podían pagar las entidades financieras. Los plazos fijos han caído aproximadamente hasta 50 puntos porcentuales.

Ahora, entre los 10 principales bancos argentinos la tasa promedio está prácticamente equilibrada en 50% nominal anual, es decir un rendimiento efectivo mensual del 4,11% que se traduce, para poner un ejemplo, en que un plazo fijo de $100.000 tras 30 días de colocación, arroja como resultado $104.109,59 de capital más intereses.
Las tasas de interés negativas, producto de las medidas económicas dictadas por el ministro Caputo, ofrecen un rendimiento que no alcanza a compensar por la pérdida en el poder adquisitivo del dinero a causa de la inflación.

En diciembre, el BCRA recortó las tasas de los depósitos a plazo fijo a 30 días del 133% al 110% nominal anual. Actualmente rondan el 60%. Como el rendimiento de los depósitos a plazo fijo depende en gran medida de lo que pagan los pasivos monetarios del BCRA a las entidades bancarias, el resultado que obtienen los ahorristas por los plazos fijos se desplomó.
Cabe señalar, que las diferencias entre banco y banco son muy pequeñas.
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29 Abril 2024