La hiperhidrosis: una realidad incómoda que afecta a muchos

La hiperhidrosis, más que una incomodidad estacional, es una condición que afecta la calidad de vida. Descubrí sus causas y tratamientos.

Para quienes lo padecen, la transpiración excesiva es mucho más que una simple incomodidad estacional. En los calurosos meses de verano, esta condición puede intensificarse, dejando huellas visibles en la ropa, las manos y la frente. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que en algunos casos, esto va más allá de un simple rasgo personal, convirtiéndose en una afección médica con nombre, características específicas y opciones de tratamiento.

Según Myriam Dahbar, dermatóloga del Hospital de Clínicas de la UBA, la hiperhidrosis es una condición caracterizada por una sudoración excesiva que no siempre está relacionada con el calor o el ejercicio. Esta afección puede impactar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen, por lo que es importante prestar atención tanto a su manifestación como a su tratamiento.

Dahbar señala que la hiperhidrosis no discrimina por sexo ni etnia, ya que está relacionada con una sobreestimulación de las glándulas ecrinas, las cuales representan la mayoría de las glándulas sudoríparas en el cuerpo humano. Esta sobreestimulación puede estar inducida por el estrés emocional o manifestarse de manera espontánea e intermitente, agravándose especialmente durante los meses de verano debido al calor.

Aunque el aumento en la sudoración no siempre se traduce en un aumento del olor corporal, es importante destacar que el olor puede estar provocado por la descomposición bacteriológica de la secreción de las glándulas sudoríparas. Por lo tanto, mientras que el olor no tiene un origen hormonal, el sudor excesivo puede influir en su aparición.

El impacto emocional de la hiperhidrosis no debe subestimarse, ya que puede generar incomodidad, vergüenza y limitaciones en la vida diaria de los pacientes. Desde situaciones sociales hasta actividades recreativas y laborales, esta condición puede afectar diversos aspectos de la vida cotidiana, incluso interfiriendo en la concentración y el sueño.

En cuanto al tratamiento, este varía según la gravedad y la localización de la hiperhidrosis. Se pueden utilizar medicamentos anticolinérgicos sistémicos, como el bromuro de glicopirrolato, toxina botulínica, iontoforesis o cirugía, dependiendo de las necesidades y preferencias del paciente.

En última instancia, es fundamental elegir productos adecuados para el cuidado personal, como desodorantes y antitranspirantes, que sean compatibles con la piel y que ayuden a controlar la sudoración sin causar irritaciones. Asimismo, se recomienda consultar con un dermatólogo para obtener orientación específica sobre el tratamiento y la gestión de la hiperhidrosis.

La hiperhidrosis es más que una simple molestia estacional; es una condición médica que requiere atención y cuidado especializado para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

Fecha de Publicación: 28 febrero, 2024